jueves, 20 de agosto de 2009

Por encima de las nubes


La misma luz que entra por una ventana, es la que brilla por encima de las nubes. En el natural fluir de la vida, el ego se esconde detrás de cualquier nube, no se puede ver con el condicionamiento de la mirada, el ego se esconde detrás de una idea de humildad, no se puede ver desde el intervalo continuo de una conducta aprendida. Dejar salir del fondo del ser la luz real, aunque el mundo parezca vacío, no es más que una puerta que se abre, es el verdadero viaje al núcleo del ser, sólo desde allí se establece el contacto verdadero. Esto hace que la vida sea emocionante y espontánea, ir dentro de sí, relacionarse desde el centro hacia afuera, eso toma la forma de nubes que fluyen saliendo hacia el mundo que nos rodea. Mantener el contacto entre el propio ser y el mundo, recoger nuestra propia energía, convertirnos en seres resistentes, es el profundo secreto de la vida.