viernes, 24 de abril de 2009

La nota clave de la memoria

A veces el tiempo se detiene mientras las aves cantan su vuelo. La brisa suave enreda su luz de color entre los árboles, imitando su ejemplo las hojas enamoradas besan la tierra húmeda y en éxtasis infinito la tarde envuelve el bosque en su dulce manto.
Trazada en la tierra queda, la nota clave de la memoria, de esa memoria cósmica del regreso a la procedencia. La zona del tiempo, la consciencia de cada ser. Habremos de esperar hasta otro tiempo donde volveremos a ser, hasta siempre en el amor, en el silencio. Todo gira acercándonos más al origen, al punto de partida. La esencia permanece inmutable.

martes, 14 de abril de 2009

En cualquier idioma


Cuando llueve sobre la tierra, las flores se extienden con gratitud complaciente, se vé nacer la vida de lo profundo del beso del sol. Cuando dos seres se encuentran, se vive la plena comprensión, el pleno conocimiento del alma, mientras el espíritu se comunica en cualquier idioma. Cuando dos miradas se encuentran, no necesitan del lenguaje habitual, eligen el silencio para expresarse. Las palabras enmudecen la profundidad de lo verdadero, es por eso que si te escondo en mi corazón, me será fácil encontrarte.

jueves, 2 de abril de 2009

Para volar la eternidad es muy breve


Ese sol con el que sueñan al despertar los navíos, mientras las nubes cantan el amor que las rodea. Para volar la eternidad es muy breve, aunque intensa como el fuego del buen vino.
El cielo declina a los pies del horizonte, quebrando las huellas que ha dejado en el sol, en el mar, en la espuma, en el mastil, en el viento.
No se duerme el infinito, su piel tiene la sombra que se escurre en el oleaje, todo ostenta un pasado, lenguajes distintos, testimonios de pensamientos, palabras surgidas de lo más profundo del corazón, marcadas por la voluntad de ser entendidas. Existe una realidad constituida a partir de un mundo que en ocasiones se hace dificil aceptar. Nada resulta imposible al espíritu humano, todo procede de la creación continua, de un continente al otro nos gusta soñar.