viernes, 1 de octubre de 2010

Mientras te veo



Se percibe el aroma y la gracia de tus hojas al ser movidas por la brisa que te toca, posees la edad de las aves que encuentran alimento y cobijo en tu ramas extendidas. La vida está en ti, para eso has nacido, luz de espíritu circula por tu savia, tus raíces se aferran al manto de la tierra con fuerza y desenfado, con lazos indisolubles desafiando a la ciudad. En el íntimo espacio donde creciste, sin duda hay algo tuyo que no me pertenece, tendría que ser hoja y árbol para poder conocer ese manantial de magia secreta que fluye a través de ti. Tan sólo me perteneces mientras te veo, aunque sé que desde tiempos remotos, el viento y el sol se alegran en tus antiguas hojas. A veces el suspirar produce alivio.