miércoles, 24 de noviembre de 2010

Así como cuando



Transcurre el día, lejos va quedando su origen, así como cuando el amor viene de dentro hacia afuera, impregna los ojos de alegría y arrasa con el aliento y las palabras. Se administra el silencio, se vigila el reloj, se sale a buscar estrellas, se sale a respirar aire puro. Pasan las horas en el latido de las sienes y en el aire que se muestra se percibe la aventura deliciosa que anda vestida de sueños. Los nombres se elevan al viento al final de la tarde, solo la magia del amor cuida del transcurrir de este instante. La tarde se avecina, la luna se asoma, así como cuando un día tus ojos se asomaron a los míos, así como cuando la luna se asoma para ver si el sol ya se ha ido.

martes, 16 de noviembre de 2010

Mientras en el aire



Permanecer en el aire del amor, entre miles de abrazos en infinitas horas, mientras el deseo como vuelo de ave conquista al corazón con sus movimientos. Pasear en el horizonte del cielo, sobre un mundo desvelado, allí donde se inicia la vida brillante de luz, ligada al amor y a los dulces momentos. Hay una forma vagando entre las nubes que no acierta a decir ni a preguntar, pero que aprende a sentir sin ni siquiera razonar. En la grata visión llena de calma y fantasía, se va columpiando la ilusión mágica de una esperanza, mientras en el aire un devaneo le regala la forma al deseo.

martes, 2 de noviembre de 2010

Vestigios de sol



Cuando se habla con el alma las despedidas son largas, no como el ocaso que apenas en un parpadeo se convierte en noche. En la calle silenciosa de la mente no se pueden completar las palabras aunque los vestigios de sol iluminen las sombras. Las nubes se cruzan en su eterno retozo con el viento alegrando la nostalgia y hasta el árbol sensible comprende el idioma arrojando sus semillas de continuidad. Se agolpan las frases entrecortadas, resuenan pisadas en la memoria, se abren las ventanas del recuerdo, quizás porque decimos adiós muchas veces sin atrevernos a irnos.