miércoles, 27 de marzo de 2013

Así las palabras




Las palabras hay que pronunciarlas con claridad de sol y no como juramento vano. Palabras que sirvan de apoyo, de consuelo, de elogio y de respeto por los demás. Que dejen huella en el alma de quien las recibe y quien las lea. Palabras firmes que sepan columpiarse entre la ingenuidad, la sabiduría y la inteligencia. La palabra cierta, esa que no ofende, esa que es capaz de construir y no de destruir. Verano tras verano, invierno tras invierno la luna se asoma detrás de la montaña, las estrellas siguen brillando en la noche y el sol arrastra las sombras a su paso por los árboles. La silueta del mundo continúa su marcha indetenible. Así la vida, así las palabras...