sábado, 30 de noviembre de 2013

Eso no existe




En un mundo tan inquieto, donde se busca la paz o cierta clase de felicidad, lo más importante es saber que es lo que se busca realmente. Entre tanta guerra, confusión y desorden, el anhelo es encontrar un refugio donde haya felicidad. Existe una sutil diferencia entre felicidad y satisfacción. Se puede encontrar satisfacción fácilmente, pero la felicidad es una consecuencia de algo mucho más profundo. Tampoco puede ser un objetivo, no se puede perseguir, simplemente llega. Cada gota de agua, desde principio a fin, forma un lago. Entre una sutileza y otra, un disfrute y otro siempre está el ego, que desea más y más felicidad. Algo que perdure, que sea permanente. Eso no existe.