domingo, 9 de noviembre de 2014

Se aclara el pensamiento






Cuando los días amanecen claritos, se aclara el pensamiento. Se puede distinguir todo lo que el paisaje contiene y se enciende la alegría. La audacia no excluye la claridad en el objetivo principal. Cuánta magnificiencia en todo lo que se ve! ¿Acaso puede ser ésto expresado con claridad? Para entender, es preciso ser como niños, sin esos filtros que nos impiden comprender. Siempre es beneficioso mirar un poco más allá de lo que se ve a simple vista, porque en la Naturaleza no rigen los almanaques, ni los años, cuando se le observa, mientras el corazón se va llenando de asombro.